Contra la horterada, campando por sus respetos, surge la Parresía como deber de la sensatez, para rebatir, desde la ética y desde la corrección gramatical, los aberrantes e interesados pronunciamientos políticos, sociológicos y consuetudinarios, inoculados con falsedad, seducción y esnobismo; también con incorrección y formas denigrantes.
Incluye debates civilizados para contrastar, con argumentos, opiniones distintas para, bien aprender, o bien enseñar, factores integradores.
Impedir el diálogo de «besugos», tan incorrecto como procaz, es su principal objetivo.
doctorpoeta
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