Cuando los temores, de la noche agiten tu corazón, mantén la ventana abierta; mira el cielo y no temas, porque el fulgor de las estrellas, tenaz, ilumina tu lado…
¡Y, a mi vista, te tendré!
Cuando los temores, de la noche agiten tu corazón, mantén la ventana abierta; mira el cielo y no temas, porque el fulgor de las estrellas, tenaz, ilumina tu lado…
¡Y, a mi vista, te tendré!