
SEGUNDA ESCALINATA
Con aromas a tomillo
y brisas de Jabalcuz,
bajo el dintel del Castillo,
cruza el camino a la Cruz.
Retando a la Pandera,
audaz el Aznaitin,
somete a la Manchuela
y al río Guadalquivir.
El plateado de olivos,
desde la Loma a Jaén,
es imponente motivo
para la vista, volver
a las notas de un bolero,
deleite de mil oídos,
que amenizan la mañana
de los barrios de Jaén.
Y junto al pie de la Cruz,
embargado de emoción,
el recuerdo me llevó
a la rúbrica de amor:
Segunda escalinata,
grabado un corazón
y temblando mi Pastira,
mi mano, acarició.
Paisajes y latidos,
fue el sueño realidad
y del beso, un testigo:
la hermosa Catedral.
doctorpoeta
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