A propósito de un considerable incremento de casos, sin rango de epidemia, favorecidos por la convivencia en colegios, guarderías, etc. NO ES UNA ENFERMEDAD VIRAL y, la importancia de su diagnóstico, estriba en el tratamiento, que debe hacerse con antibióticos. Los-as pacientes comienzan presentado un cuadro de fiebre, dolor al tragar, lengua de aspecto “aframbuesado” y ganglios en el cuello, tras lo cual, aparecen los síntomas en piel (exantema) en forma de puntitos, rugosos al tacto, diseminados, más aglomerados en los pliegues de flexión (codos, rodillas, tobillos); las palmas de las manos y las plantas de los pies, están respetados; es característico el aspecto de la cara, al que debe el nombre la enfermedad, contrastando las “chapetas” con la palidez de la zona alrededor de boca y nariz. Mediante una prueba de determinación rápida, se detecta el microbio que la produce procediéndose al tratamiento con amoxycilina.

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros