
LA IMPLACABLE ADICCION
¡Mi tesoro!
¡Anda, no lo dejes para luego!
Quisiera verte empolvado
en la inocua travesura
de tu ingenio y de tus juegos.
Una pesada cadena,
sin notarlo, te has colgado;
es adictiva y osada;
la llaman, “tecnología”.
¡Maravilla que dirían!
Pues… Te traba cada paso;
tanto absorbe y paraliza
que te arroja de tu mundo,
a un submundo que esclaviza.
¡Padre, madre!,
¿daríais a vuestros hijos,
para, su mente, “lavar”
pastillas de anfetamina?
Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros