
LA HIRIENTE GRANDIOSIDAD
“El joven sintió que, aquella estatua lo llamaba y lo atraía de manera irrefutable. Cuando llegó al limitador de espacio, sin dejar de contemplarla, sintió que algo se removía en su interior, en respuesta intempestiva a la impresionante creación; algo que había estado dormido en su interior durante tiempo y que apareció, súbitamente, en aquel instante como una agresión, de su desbordante emotividad, a sus propias funciones vitales”.
El síndrome de Stendhal está catalogado como un conjunto de síntomas psicosomáticos, tales como elevación brusca del ritmo cardíaco, temblor, palpitaciones, vértigo y confusión, cuando el individuo contempla obras de arte, especialmente cuando éstas son consideradas de extremado valor artístico.
doctorpoeta
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