Por convicción, en el contexto exclusivamente clínico y al margen de otras circunstancias que pudieran ser eximentes, atenuantes o agravantes, alentar a una persona con semejante aspecto físico, incluída la expresión en su cara, a conituar con su evidente tormento es de lo más inhumano que se pudiera jalear. La resistencia nunca debe degenerar a masoquismo y el ánimo, nunca, a sadismo.
@doctorpoeta