
CADA OCHO HORAS
Hay ojos que sufren abiertos y ojos que gozan cerrados;
los míos ríen, cuando deben llorar y lloran, cuando deben reír.
¿Y?…
¡Diantres!; no están fingiendo, ¡que no!
¡Es la sudor de locura, que los tiene desquiciados!
Desde la cena, feliz descanso
doctorpoeta
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