
¡Dios mío!
Fue antes, cuando yo a ti te rezaba,
y ahora, reniego de estar contigo sólo.
No quiero ser tu protegido;
me llega con la paga para
el porro
y estoy alucinando con la raya
que, «mosca», aquel «cofrade» me ha cedido.
¡Me toca compartir otro cubata
y estoy perdiendo el tiempo,
yo contigo.
Que igual, lo estás perdiendo
tú conmigo
es cosa que, a la vista,
está muy clara!
¡Mas, antes de tu marcha te daría,
de mi guarra colilla, una calada
y este libro de misa de mi tío!
doctorpoeta.