
EQUINOCCIO
Tonos grises tiene el cielo;
por el suelo hay yacijas
de gramón y de hojas secas;
el otoño está naciendo
y los árboles desnudos,
con ramajes obsoletos,
sufren, de la savia, anemia,
de los vientos, zarandeo
y, de los trinos, sordera
La tarde, que adormecida,
con prisas va sucumbiendo,
ve que rebajan su tiempo,
cediéndolo a las estrellas.
¡Tal como la hojarasca,
arrastrada por el viento,
la añoranza y el recuerdo,
por doquier, divagan sueltos,
porque la pasión, se hiberna
y baja el vuelo, por los sueños!
doctorpoeta.
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