
¡No tapes la boca extraña,
porque al ponerle mordaza,
el reproche es visceral!
Si, por la fuerza, la callas
o del foro queda aislada,
es porque tienes recelo
de que otros decibelios
suenen más que tu soflama.
Es un deber escuchar
a quien, de algo, te habla
y un derecho analizar:
Puedes sacar conclusión
si hay inquina o devoción,
si es verdad o falsedad,
si es realismo o hay ficción,
si lealtad o malversación…
Asentir o rebatir,
con criterio argumental
y mucha cordialidad,
ponen el punto en la i;
enaltecer la razón,
tener que pedir perdón
es servir con dignidad
y no “arbitrar” como un felón.
doctorpoeta