Navegaré, a la deriva,

por la mar increíble

de infinito y hondura;

de sirenas que sueñan,

moviendo la aleta;

del reflejo de estrellas,

que mecen las olas;

del que gana la Luna,

en flagrante marea;

del amor imposible,

que al puerto no llega

y que atraca en la orilla

de sableras y piedras;

de ese amor, admisible,

que, hasta el puerto del faro,

desviviéndose, llega.

doctorpoeta

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.