
¿EL TEJIDO?
Al llargarme hacia tu olvido,
olvidas también que tú
surgiste de un bello engendro
a tu cuerpo le di luz,
y a tu alma le di aliento.
Ahora, en tu juventud,
decides cubrirte el rostro,
esconderlo a mi tormento,
cegarlo hacia mi salud
y “limpiarme” el monedero,
La nostalgia me apalea
porque sabes que te quiero
(nunca dejaré de hacerlo)
y tus gestos me reiteran
que un pobre paria eres tú,
¡
Poque una cruz acarreas,
saco fuerzas de flaqueza
para ser tu cirineo!
doctorpoeta