Tonos grises tiene el cielo;

por el suelo hay yacijas,

de gramón y hojas resecas;

el otoño puso acento.

Y los árboles desnudos,

con ramajes obsoletos,

sufren, de la savia, anemia,

de los vientos, zarandeo

y para trinos, sordera.

La tarde, que adormecida,

con prisas va sucumbiendo,

ve que rebajan el tiempo,

y es cedido a las estrellas.

¡Tal como la hojarasca,

arrastrada por el viento,

la esperanza y el estruendo,

por doquier, divagan sueltos,

porque la vida, se hiberna,

bajan, el vuelo, los sueños

y el dolor se lanza fuera!

Cruje el tren,

se retrasa la ambulancia,,,

El doctorpoeta, observa,

y se pone la guerrera

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