BRINDEMOS, desde la entrañable sobremesa:

-POR LA FAMILIA TRADICIONAL CON EL DESEO DE QUE, EN LOS “NUEVOS” Y DIFÍCILES TIEMPOS, SE VUELVA A  SITUAR EN EL ESPACIO DE DÓNDE NUNCA DEBÍA DE HABER SALIDO PARA SALVAGUARDA DE LOS PRINCIPIOS DE ENTREGA Y SOLIDARIDAD.

-Por tantas familias para que sigan manteniendo su convicción de seguir considerando la institución familiar como modelo de convivencia y reservorio de aquello que, creyendo extinguido, nunca va a desaparecer.

-También por aquellas, en las que, resquebrajada su estructura, consigan buscar rápida respuesta y reencuentro con las armas infalibles del PERDÓN, LA COMPRENSIÓN, EL CARIÑO, LA AMISTAD, LA DELICADEZA, LA LEALTAD, LA COLABORACIÓN, EL  PROYECTO COMPARTIDO, LA HUMILDAD, LA PACIENCIA, LA MUTUA ADMIRACIÓN, EL RESPETO, LA INDEPENDENCIA, LA FIDELIDAD, Y LO QUE FLUYE DE LA CONJUNCIÓN DE ESTOS SENTIMIENTOS: ¡¡¡LA ALEGRÍA!!!

El “buen rollo” en sentido impecable es el único elixir de concordia (CORAZON CON CORAZON) entre todas las buenas gentes.

Antonio C. Rodríguez Armenteros