RACHEADO

Ventoleras como ésta, el huracanado aquél, siendo yo barbilampiño, sacudió, de par en par, una puerta de la verja de la bella Catedral.
Desde que Jaén se hizo, el viento es estructural: muchas cabezas se abrieron, miles de tejas cayeron y alguna electrocución. Ahora, se dice que menos, mejora la construcción, pero andad con mucho tiento.

¡Oh, calle de las Campanas!

doctorpoeta

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.