
Desde la práctica pediátrica, observando el apartado de la historia clínica referido a la educación, intuyo que los distintos niveles, en función de la edad cronológica y/o mental, se aproximarían mucho más a su ideal si creciera, el incentivo moral de los docentes y se diera rienda suelta a su ARTE Y ESPONTANEIDAD, que fluyen de su vocación para impartir sus enseñanzas, facilitar la igualdad de oportunidades para aprender a todos y cada uno los alumnos y evitar el igualitarismo sectario. Moderar la rigidez programática de manera festiva y cercana, sería la clave para descender las tasas de fracaso escolar y sus indeseables secuelas.
doctorpoeta