
ESTUDIO DE CARACTERES: UNOS VIENEN Y OTROS VAN
En los días de transición, se adivina, en general, el semblante de quien llega y de aquel que ahora se va; hasta el talante difiere y el monedero, quizás. A causa de insolación, la piel quemada se llevan: por el trance han de pasar los que, tan «albinos», llegan; y, por citar algo más, la cita del abogado, por conflicto familiar, que han doblado en la guantera del auto mal aparcado en un siniestro solar que, muy sucio y deslustrado, al origen llevará tras, el pinchazo, arreglar.
No es el caso del que llega, con espuma del lavado y ruedas con su presión, habitáculo atestado (maletero, no digamos, de increíble ordenación), los ocupantes peinados, con risa hasta la micción y aunque, ni una mosca quepa, se les nota bien hallados: les aguarda playa y sol…
doctorpoeta
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