JALONADO POR FUSAS
¡Flauta amable, qué dulce sonido!
Que salvó a un miserable, una vez, que se hubo perdido,
pero al fin he encontrado el camino; era ciego y es verdad que, perfecto, ahora veo.
Fue, un entonces: comenzó el corazón a temer y la escucha calmó mis temores
Melodía, tan preciosa sonó, que me instó a caminar
a través de peligros, trabajos, mil trampas, sudor…
Ya llegué.
Fue la flauta quien me trajo hasta aquí; se me abrieron las
puertas de casa y el hall te encontré..
¿Seguiremos pasando los dos, muchos miles de años, tal vez?
Tomaremos el sol y también rezaremos un “bendito sea Dios”.
¡Bello son, afinado , del dulce sonido!
Que salvó a un miserable que, por un gran error, se encontraba perdido…
¡Era ciego, pero ahora te miro!
doctorpoeta
Comentarios recientes