OTRA PRIMAVERA QUE EL TIEMPO NOS PRESTA
Embarcados en la semblanza del destino,
partiremos hasta el fin de tanto evento,
aunque, bien que se esfumaron, es muy cierto,
muchas penas y sonrisas, incontables,
una a una… Más de ciento.
Desde el puerto, con la edad más que empezada,
avancemos,
a pesar de andar muy lentos;
este soporte, que rememos agarrados.
El recuerdo de aquellos jóvenes encantos,
que, en sus días, de pasión nos proveyeron,
cuando el sueño de rosas florecía,
con la savia, con su anhelo, mucho riego
y requiebros que, encarnados, nos ponían.
¡Gusto fue, acoplar nuestros latidos!
Aunque ahora, consolemos los gemidos,
con el puro placer de recordarlo
¡Rema, rema!,
sin parar, los dos remando,
porque el viento, de seguro, está pensando,
si atizar sobre las lonas del velero.
doctorpoeta