
COMPLICADA REDENCIÓN
A unas fechas de conmemorar la crucifixión de un justo, hace la friolera de dos mil veintidós años, sus seguidores se le han ido acercando, desde entonces, como: partidarios y arribistas; víctimas y verdugos; ángeles y demonios…
En setenta y cuatro años de «temporero» en su Viña, nunca como ahora, me encontré más cerca del infierno, más próximo a la gloria y más lejos de mí mismo.
¡Que sea lo que Dios quiera!
doctorpoeta