Coincidimos sin saberlo; deslumbrante destacabas
y hacia ti fue mi mirada, como avance explorador
Esperé en la retaguardia oteando tu reacción.
me miraste y leí el salvoconducto;
tu alma, de par en par, se me abrió y, a impulso de los latidos,
irrumpí en tus sueños, yo
doctorpoeta
Comentarios recientes