En sueño rem, rilaba de frío con anhelos muertos, tan muertos como los anillos de Saturno, o como, si un ojo es frotado, para contemplar la nada…
Entonces, tuve un despertar; un eco que navegó hacia mis oídos, transfiguró su esencia de fantasma y apareció un resplandor, verde-esperanza, en la noche, que no me soltó la mano, pese a todo y hasta la aurora me empezó a alumbrar
doctorpoeta
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