Aunque de mirada bizca,
y de artrosis galopante,
todavía me sobran dientes;
me están faltando cabellos
y me peino con mirarme.
Puedo ejercer el amor
dependiendo del momento,
saltar subiendo escaleras
y correr detrás del viento.
Supondría que no soy viejo.
y no lo habría pensado antes,
pero ahora sí lo pienso
y es, como poco, alarmante,
doctorpoeta
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