
MEDICINA SIN PROSPECTO
En mi caso, por supuesto,
puede ser en la neurona,
o tal vez en la dendrita,
donde surge la reacción,
pues, la ansiedad y depresión,
sólo tus besos me quitan.
Cuando estoy desesperado,
nos activamos los dos:
no bailando un reguetón;
sí, a las notas de un scherzo,
orquestado en «la» bemol,
a la media luz de un beso.
¿Sólo uno?
Según la decoración…
EPÍLOGO:
Merecido y oportuno, un beso implacable es de amor; otro haría de mediador y otros formatos de beso, que se entenderían peor.
doctorpoeta, feliz jornada