
MUY PREOCUPANTE EN NIÑOS
El trauma afectivo, casi siempre inesperado, no desencadena neurosis en el individuo porque los síntomas afloran desde su estado de latencia. La reacción desequilibrante tras el “mazazo” agudo no es equivalente para todos, ni en frecuencia, intensidad, cantidad, o calidad; de ahí el concepto de “personalidad neurótica”, con distintos niveles de predisposición, a diferenciar del de “personalidad condicionada” también con desigual capacidad adaptativa.
El revés perseverante crónico (“en martillo neumático”) provoca “encallecimiento”: la respuesta llega como perversión solapada del carácter, o como distimia (depresión crónica) más frecuente que como un cuadro neurótico súbito.
doctorpoeta.