
TRAS LA NOCHE «TOLEDANA»
Amanece, aunque el gallo no ha cantado,
los pajarillos resoplan; no hay tañido de campanas
y la orgásmica se espanta:
el ambiente huele mucho a desnortado
Es preciso que recemos y saltemos de la
cama,
despejados y cogidos de la mano,
sin el fuego de la noche, que se apaga,
aunque ataque otro bochorno por la espalda
Caminemos, avancemos, poco a poco y no
paremos;
confiemos en la rosa de los vientos
y poco a poco, en muchos sorbos de agua,
que nos lleven, desde el sueño puñetero,
hasta el atrio santo y fresco, de aquel cielo
sin calima, sin temores y sin saña
doctorpoeta
Comentarios recientes