
Surge el amor, en ese intento de esquivar la soledad, como anhelo dinámico de compartir y una vez alcanzado, transforma la tristeza y la baja autoestima del solitario, en inmensa alegría, optimismo y esperanza. Creer haber encontrado la pareja ideal lleva implícita la convicción de compartir con una persona, que se aprecia inmejorable en belleza y de calidad.
El amador vive fascinado por el acercamiento milagroso, bien a la perfecta virilidad, bien al sublime femenino. Este enamoramiento inicial, atracción indiscutible en principio substancial, señala el trayecto a seguir para arribar a la esencia inviolable del amor.
doctorpoeta