¡Noche, abierta al estrellato:
una cometa fugaz,
dotada de libertad,
impresionaba a mis hijos;
Nunca vieron cosa igual.
¡Vaya noche, cosa bella,
que, con los pies en suelo,
miraraban, desde su paz,
a la inmensa eternidad;
y yo mirando por ellos.
¡Noche bella, dulce noche,
pon tu estrella a gravitar;
dime, a través de los vientos,
qué es mentira y qué es verdad!
Taimada nocturnidad:
Dame tu consejo astral
y mándalo a través del viento
¡Qué es mentira y qué es verdad,
cuánto pensamiento cuesta!
Que tu Rosa de los Vientos, alada para volar
pone el rumbo hacia el misterio,
con alas de libertad, atraviesa tierra y mar…
¡Y planta cara al Universo!
Noche que dejas tu puesto
porque el gallo va a cantar
Rompiendo el Sol su silencio.
primera dificultad, pero es su misión y te “embarca”.
¡Cuánta esperanza me cuesta
volar, posar, revolar,
muy lejos de un mundo impuro,
que a todos nos va a marcar.
¡Ni puto caso al futuro!
Alas de libertad
para vivir un día nuevo
¿Alas para desplumar?
Para hacerle frente al mar,
sobrevuelo un mar abierto
¿Hacia un piélago seguro?
¡Que el ensueño, de mis hijos, va enseguida a despertar!
doctorpoeta