Por la vida estoy pasando,

y seguro algunos más,

cuya estela va dejando:

-una queja sin consuelo

que alaridos va lanzando

-el humor de un consternado,

 disoluto por quemado;

-una  estrella que, a mi paso,

pretenciosa, se ha apagado;

-un payaso, que está triste,

porque nadie lo ha llamado;

un bañista de aguas bravas

que, la furia subestima

con descaro,

y se obstina en defenderse

con las manos.

Más liviana fue la arena de mi playa,

pero huyó más allá de la sospecha

atizada por mar gruesa del recelo

y cerrada, a mi usufructo, por traviesas.

Llega el día y revivo aquel lamento

y, de noche, veo cubrir de arena fina:

el remanso, limpio y dulce, del recuerdo,

tanto amor que fue locura,

y la brisa cariñosa con mis sueños.

doctorpoeta

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.