
FUMAROLAS Y/O SOLFATARAS, ¿PARA AL TURISMO ATRAER?
El «no hay mal que por bien no venga” o la “cataplasma caliente” vertida, precisamente por la persona menos indicada para apuntarlo en medio de la sacudida, que trasladaba el infierno a nuestra “Isla Bonita”, a mi modo de ver, no fue más que una imprudente torpeza, justo en el momento, en que habría sido indispensable una inteligente prudencia.
doctorpoeta, aun con su corazón en La Palma