
LA CONFIANZA, LO «SAGRADO» Y EL DEBER DE NO EXCARBAR
Dos personas, desde el arraigo de sus lazos afectivos, han de asumir que, en ambas partes, hay profundidades que no se pueden ni se deben explorar, porque porque pertenecen a su rigurosa intimidad y están blindadas por la patente de sus respectivas existencias.
doctorpoeta