
Pienso en la muerte, ¿por qué no? La imagino como el regreso de cada cuál a su aposento, donde el tiempo no descuenta; donde fuertes vientos pasan, con el petricor muy denso; allende la nube blanca, rolan a suave aura, con sublime aroma a incienso; donde el clima se barrunta: ora llueve, ora escampa; ora granizo y nevada; ora relámpago y trueno; sol que quema, o frío de invierno…
Y una vez dejado el tiempo, prefieren buenas personas, cuando un rayo no las parta, aunque, si suben con alas, no tendrán resentimiento y no han de pasar la aduana.
¿Y tenerle miedo al hecho, sin saber en qué se basa? ¡Nunca horror y sí esperanza!
doctorpoeta
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