
CAMBIAR DE PALO
A mi sombra, que se esparce
por el manto
del barbecho que florece,
van siguiendo mis pisadas por el
prado
y, al soplar un viento bajo,
van delante aunque tropiecen.
Con la luz del sol departo,
porque mi espectro se tuerce.
por el suelo limpio y claro;
noto, al vaivén de los brazos,
que el cuerpo se contornea,
varios quiebros, taconeo,
y con firmeza pisando.
Llego ahora ul tramo oscuro;
el sol no sabe de agravios,
ni del viento, racheado
que ha arrancado, a ras de suelo,
de mi alma pose y garbo.
Intento cambiar de palo
y a favor de un viento alto
llevo la mirada al cielo:
ya están brillando los astros
y orbitando el firmamento,
la recompensa me lleva
a soñar en vuelo alto,
a la luz de las estrellas
doctorpoeta
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