El pediatra debe reclamar el control de la pornografía, para el evitar su diabólico consumo, sobre todo en edades en las que comienza a forjarse la madurez y por lo tanto, vulnerables a la involución. Por su efecto adictivo, ocurre que, cada vez, se necesita ver, en progresión geométrica de frecuencia y ralea, contenidos pornográficos más “coreográficos”, complicados y delirantes; el joven consumidor se sitúa en zonas de alto riesgo de sufrir serios conflictos de relación y de desatención de las principales actividades promocionales de su vida. Son constantes las reacciones de ansiedad, depresión, anhedonismo genérico (también sexual), somatizaciones y complejos de culpabilidad; o sea, un infierno. El síndrome de Munchausen, simular enfermedad para no ir a clase y quedarse solos en casa es observado en clínica, cada vez con más frecuencia

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.