Podría escribir sin odio
y sin blasfemia
con la idea bien lijada
y esmaltada, de entelequia.
Acercaría mi pluma al sueño
donde no caben desprecios
o ruindad,
desafueros o sentencias;
donde la sangre, icor de pureza,
circula sin émbolos o escape,
libre de desavenencias;
donde, del alma, se esfuma
la porfía de la pena
y hambre, llanto, guerra y
muerte,
no blanden, con las banderas.
Podría escribir…
Y me ha llevado el poema,
a borrarle la inmundicia
y a rimarlo en mi quimera.
doctorpoeta.