
ADVERTIR ES MI OBLIGACIÓN
En esta época de intercambio de regalos y, más concretamente juguetes para los niños, es muy importante tener absoluta seguridad de que los materiales con los que se fabrican, no contienen FTALATOS, sustancias tóxicas que suelen estar incluidas en las capas externas del PVC y otras muchas variedades de plásticos. Aunque en adultos, no se ha demostrado concurrencia suficiente de síntomas para elaborar un síndrome tóxico, en niños, si se recomienda vigilancia especial. Los ftalatos adquieren toxicidad cuando se digieren por efecto de los fermentos digestivos, pasando a sangre a través de la absorción intestinal y ya sabemos que los niños se lo llevan todo a la boca ; por ello, existe legislación oficial sobre la composición de los productos destinados a niños, con el requisito de que no se debe superar el 0,1% el contenido en ftalatos sobre el peso total del objeto; en este aspecto, la normativa podría dejarnos tranquilos, aunque seguirían existiendo dudas razonables sobre aquellos objetos de origen espúreo sin suficientes garantías de seguridad.
La investigación se interesa en demostrar los efectos adversos que esta intoxicación puede provocar en el aparato reproductor de los humanos como consecuencia de la degradación de las hormonas masculinas, tales como feminización, caracteres sexuales trans, atrofia testicular y otros de alcance respiratorio, como asma y rinitis, problemas de piel, así como embriopatías, alteraciones del feto, síndromes malformativos y abortos, ya confirmados, de hecho, en animales de experimentación.
Así pues, vais a ser mucho más felices, sin ftalatos en vuestras vidas.
Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros