No elegimos la forma de vivir; se nos impone subrepticiamente y por la vía del esnobismo, de una manera compleja y acomodaticia, aunque fulera y lamentable; el “usar y tirar” se impone a aquella aspiración, más consistente y constructiva de “para toda la vida”. Nos ningunean, para subsistir, los puntales más llevaderos y entrañables y marchamos, en chalán, desnortados y aburridos. La necesidad de un giro radical de la conciencia, también de la inteligencia, para llevar la bandera del desacato a la gilipollez, es crucial para soñar en libertad.
doctorpoeta
Comentarios recientes