
Me despierta un pasacalles;
con la luz de la mañana,
salgo del sueño tedioso
y en la divisoria espera
un pentagrama marchoso
Don Carnal hace proclama
con las murgas y rondallas
que, por los valles, resuenan
y mi cuerpo y mis modales,
como muelles, se destapan.
Piruetas rituales, sátiras,
alegorías,
y con máscaras de plata
gana, al rigor, la osadía.
Brillo de luz y color,
disfraces alucinantes;
las comparsas y las flores
secan los ayes del trance.
¡En este lado, señores,
sólo hay quejas y lamentos,
pandemias y veleidades,
mal de amores, mil preceptos,
leyes pobres, pobres gentes
y vil subida de impuestos
En vuestro lado, paisanos,
bailáis un ritmo animoso,
donde arpegios rutilantes
de tempo allegro y brioso,
a las letras, dan decoro
El pentagrama «marchoso»,
me inquiere en clave mayor:
¿Dónde está la esquizofrenia?
¡Aquí, que vivo exiliado;
esperadme, por favor, que me
ponga la careta, que no sepan
que soy yo, cuando toque la
trompeta!
doctorpoeta
Comentarios recientes