por doctorpoeta | Feb 10, 2026 | Poesía | 0 Comentarios
La mentira no es una chanza, y tampoco socarrona; es rastrera y puede generar perjuicio, de diversa magnitud. ¿Se podría pedir responsabilidad? No es sabido si existe jurisprudencia, pero al menos por ahora, no se vislumbra una respuesta clara a mi obcecada pregunta; tampoco se conoce actuación alguna, “por oficio”, cuando el dolo es flagrante y perpetrado en lenguaje político. ¿Además de para robar, el aforamiento también otorga patente de corso para mentir? Se ha institucionalizado tanto la mentira que se maneja, como estrategia habitual, para evitar las consecuencias de decir la verdad. ¡Hasta se blinda la cobardía!
Solo el necios, nunca se «para a pensar» que una verdad, aunque lesiva, mueve a la compasión, mientras que una mentira capciosa mueve a la repulsión.
La praxis política, instrumentalizada con la mentira, tiene una clara explicación: Miente el que se acojona con la verdad.
doctorpoeta

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