Si quieres que sea tu norte,
hacia tí va mi velero;
es de noche, te he esperado
y como aún no has llegado,
arduo, se embarca mi anhelo.
Al timón van mis latidos;
suspiros ventean las velas.
Que en este mes de Febrero
¡no hay naufragios, ni desdichas,
ni despecho….
Ni, viento que mueva penas!
¡Por encontrarte, me muero,
para que sigas mi estela!
doctorpoeta
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