
MAXWEL
Nada es más frío y detestable que sentir que el intrusismo invada las fronteras de nuestra existencia. En el amor, en cambio, estos límites se tornan tan porosos que, en la mutua interacción (del ANHELANTE dador para fundirse, de forma tan sublime como trepidante con el ANHELADO receptor) el calor desprendido en la fusión es necesariamente proporcional a la fuerza de atracción generada por la afinidad existencial.
Feliz descanso
doctorpoeta
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