
¿Oísteis hablar de este tiempo de espera,
no por el rato perdido, sino por la puta
manera?
Como el celo del ave, que espera el verano;
como duermen los presos, con un ojo cerrado
y con el otro llorando de alerta, vigilando a su
hermano…
¿Cuándo duerma la guerra, princesa, podremos
amarnos?
doctorpoeta