Beso cruel,
de felicidad perdida,
creído de dicha,
que raptó mi esperanza.
Fue distancia,
pura y llana,
con el disfraz del desprecio.
Vi enterrado el encuentro,
con mi vida, mi alma, mis sueños…
La verdad que todo es viejo
y se encara con lo nuevo.
En la trinchera de sombras,
va cediendo el vigor de mis miembros.
Fue aquel beso…
Y ha aflojado el vigor de mis sueños
y el reproche se calla
ante el frío;
ni se escucha en la nada,
ni resuena en lo viejo.
Y en lo nuevo,
se ha colado en silencio…
doctorpoeta
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