
¿ESTO ES RENDIR CULTO?
Me tortura el desaliento,
el llanto sin consuelo,
que pertrecha la ruindad
de vesánica, sentencia.
Desgarradas,
mis entrañas se hacen trizas
y se esparcen como motas,
sin posible compostura,
entre el polvo del ciclón
demoledor.
Le pregunto a la entereza,
rastreando mis temblores
por la bruma,
si hay manera de respuesta.
Mi alma, doblegada a la ignominia,
yace perpleja, desolada
y hecha trizas;
repta y gime, por las lúgubres
rodadas,
hacia el quejido exánime
de un rubio niño
y le tiende un hilo, al que se aferra,
¿Podría, tal vez, arrancarlo
del martirio,
del fragor de las sirenas, de disparos,
de ruido, de vagidos y plegarias
de blasfemia?.
Aire limpio se me ofrece, agradable
y compasivo;
presiento que, al fin, respiro;
me desato del agobio
y mana fe de la impaciencia;
se reafirman mis sentidos
y me obstino con la apuesta:
¡Es seguro que la luz será clamor,
si arrojamos el terror, a la tiniebla!.
Erigid, pues,
un bastión con la sonrisa;
enarbolad en la afrenta su blasón
y se enjuguen los ojos, con la brisa…
doctorpoeta
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