¡Es muy fácil aprobar!
Porque estudié, yo crecí;
porque aprendí, yo soñé,
y siempre lo tuve claro:
QUE LOGRAR ES MERECER.
Como el virus sincitial,
estos próceres mutaron:
si prometen, desconfío
si aseguran, nada creo;
si alego lo razonado,
me acusan de intoxicar
y si callado me quedo,
es deber que hay que observar.
¿De lograr?
No quiero hablar:
fue alcanzar en el pasado;
hoy, la dicha no es real;
lo relativo, adulado
y obsoleto el ideal.
¡Que nos “pille”
confesados!
doctorpoeta

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