Quiero ser la alarma de tu reloj porque ansío vivir en ti, sólo en ti, desde el sueño, en que te tuve, hacia el nuevo despertar.
Ser una intrusa en tu vida pretende mi alma por deseo que prevalece sobre sus otras ansias, muy probablemente equívocas y vanas.
En la oscuridad de este silencio, desde mis entrañas, resuena este grito: ¡Te amo y a ti sólo necesito!
Como el ciclón rola a brisa, mi pasión busca dulzura, después de beberla amarga y te grito confiado ¡Te amo y vive en mi cuando hayamos despertado; tú y yo, solos los dos, que a ti sólo necesito y creo, también, que tú a mí me necesitas!
doctorpoeta, buenos días