En la época de otoño-invierno se suelen organizar más competiciones deportivas que en el resto del año, coincidiendo con la mayor incidencia de infecciones respiratorias, sobre todo, de causa viral. Es importante que los pequeños pacientes diagnosticados de asma crónico, continúen es esta época practicando deporte, aunque vigilados y aconsejados para conseguir el máximo  beneficio; no obstante, hay que tener muy en cuenta el riesgo potencial de agudización de la patología por la intromisión de una enfermedad infecciosa, siendo ineludible recomendar medidas de prevención que pasan, de entrada, por una elección adecuada de la modalidad deportiva. Las afecciones crónicas del aparato respiratorio suponen la inclusión, de quienes las padecen, en la llamada «población de riesgo», debiendo ser vacunados contra la gripe; los lugares donde se practican, deben estar dotados de instalaciones y superficies aptas y protegidos de las posibles contingencias externas.

El sobreesfuerzo continuo es peligroso por lo que, temporalmente (para muchos, de forma permanente), atletismo y fondo deben ser excluidos, así como otras modalidades que requieren exceso de actividad muscular, como ciclismo, remo, culturismo; sin embargo, son recomendables aquellas otras que permiten, intermitentemente, periodos de actividad-reposo, como la natación no competitiva y todos los deportes de grupo.

Para prevenir el asma de esfuerzo, durante este periodo de mayor riesgo infeccioso y, en general, en todas las opciones recomendadas, es muy importante inhalar varios puf de salbutamol, de 15 a 30 minutos antes de comenzar la prueba. Si, a pesar de dicha prevención aparece un ataque de asma durante el ejercicio se debe utilizar, ipso facto y, pidiendo banquillo, otro broncodilatador llamado salmeterol, de efecto más prolongado; la posterior evolución clínica puede recomendar, o no, el regreso a la pista.

Concluyo animando a mis queridos niños asmáticos para que comprueben la gran ayuda que presta la actividad física a su calidad de vida porque, no sólo colabora con el tratamiento para optimizar la evolución de la enfermedad, sino que sirve para neutralizar el frecuente «complejo de enfermo», aportándoles, en consecuencia, optimismo y satisfacción.

¡No olvidéis llevar siempre en las bolsas de deporte, SALBUTAMOL Y SALMETEROL y evitad los contrastes de temperatura. La aparición de síntomas de infección sobreañadida contraindica cualquier práctica deportiva.

Un fuerte abrazo.

Dr. Antonio C. Rodríguez Armenteros.

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