TEMPLO DE LA MAGDALENA
Paso, de nuevo, por aquí y la fantástica puerta sigue amordazada, en su condena al ostracismo, con lo mucho y bello, que nos tiene que decir.
¿Que los adornos de forja, quedan mejor oxidados?
El problemón de la puerta no es que no se quiera abrir; es que abrirse, ni se pueda
doctorpoeta