El personaje FACTICIO, muchas veces trastornado, trata por todos los medios exonenarse de toda culpa o responsabilidad con un cómico argumentario «cogido al vuelo», poco consistente y utilizando una voz, ridículamente solemne (como de carmelita descalzo) El epicentro de su actitud bulle de la ficción que, no pocos se tragan aplaudiendo. Nunca practica la autocrítica porque tiene claro que está amparado por un palio protector. Se sabe, con fruición. «merecedor de todas los plácemes y alharacas. Se cree poseer una incontrovertible patente de corso. para hacer y deshacer, a su antojo, por lo que nunca va a sentir necesidad de soltar el clavo ardiendo al que se encuentra cogido. ¡Lo que hay!
¿Para cuándo algún héroe?
doctorpoeta
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